Tras más de cuatro meses de seguimiento con fototrampeo por fin tengo a la reina de las aves, el águila real (Aquila chrysaetos), han sido 45 segundos de infarto, de los que he podido sacar pocas fotos, pero son posiblemente los segundos más satisfactorios de mi andadura como fotógrafo de naturaleza. La espera ha sido tan larga porque ha habido que soportar la presión que estas preciosas aves reciben en la temporada de caza, cuando parecía que todo estaba a punto, que el macho venía unos días con continuidad y alguna vez que otra la hembra, llegaba el fin de semana y no las volvíamos a ver en varios días y así toda la temporada de caza, recién terminada esta, hoy el macho ha querido obsequiarnos unos segunditos con su majestuosa presencia y Manolo Montero y yo hemos sentido el subidón del año.
Canon 7D + Canon 300 mm. f/4
A Montaña, porque sin su ayuda me sería imposible realizar esta actividad tan importante para mí.



















































