Tras un periodo sin fijar mi objetivo en la más grande de las águilas, expongo en mi blog un poco dejado por un tiempo, el resultado de la primera sesión que el ave se dejó hacer.
“Ecos de piedra en Trujillo”
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La calle asciende despacio, como si también ella respirara. La piedra
húmeda conserva el eco de pasos antiguos, y los balcones —abiertos al cielo
claro...









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